martes, julio 04, 2006

Chile si tiene Democracia,amiga comunista

...Quería que ganara Lopez Obrador. Cuando fui a la hermosa Ciudad de México, hace ya casi tres años, percibí el cariño que muchos mexicanos y mexicanas le tenían. Supe de su simpleza como político y su compromiso con los mas pobres. Percibí también en hermosos pueblos un aire de corrupción de los grandes partidos que ya en ese tiempo le habían declarado la Guerra al Alcalde de Ciudad de México. Al parecer el candidato oficialista terminará siendo Presidente, Lamentablemente las manos negras del PRI y EL PAN han hecho nuevamente de las suyas.
Hace unos días una amiga comunista me decía que Chile no tiene Democracia, cuestión que le rebatí con la historia reciente,dandole ejemplos concretos,donde podemos expresarnos,movilizarnos y estar en desacuerdo. He querido compartir un texto publicado hoy en el Diario La Jornada de México,donde aparecen cosas que en Chile son impensadas y son impensadas porque el terror de la Dictadura y el terror de las idea únicas nos han hecho cuidar la Democracia,nunca perfecta, porque ni tu ni yo somos perfectos.


Si se enojan los volcanes Elena Poniatowska

Antes de las 8 de la mañana del domingo 2 de julio, Paula Haro, mi hija, Lorenzo Hagerman, mi yerno, hicieron cola para votar en la avenida Revolución, en la Casa de la Cultura Jaime Sabines. Como Paula y Lorenzo no viven en el Distrito Federeal sino en Mérida buscaron una casilla especial para votar y los acompañé antes de ir yo a la colonia del Carmen, donde me tocaba. A las dos de la tarde, ellos aún no lograban votar (porque la casilla no se abrió a tiempo y eran muchos los votantes), y dos policías contaban a los que se mantenían en la fila bajo el sol. "Sólo hay 750 boletas y no van a alcanzar". En la cola se formaron una gran cantidad de monjas (algunas de ochenta años) y ninguna se quedó sin votar, pero a las 2.30 de la tarde los de la fila tuvieron que renunciar a su voto (después de varias horas de espera) por falta de boletas. Aunque muchos fueron a gritar frente a la puerta de entrada: "Queremos votar, queremos votar", no les quedó más remedio que dispersarse.
Este no fue un caso aislado y se reciben cada vez más denuncias de este tipo, además de aquellos que aun teniendo credencial electoral no figuraban en el padrón. Si sumamos a todos los que no pudieron votar por una razón u otra -lo cual en sí es ya una violación a sus derechos ciudadanos- ¿no se revertiría el resultado de la votación que según el Instituto Federal Electoral le da 385 mil votos más a Calderón?
Si a esto se suman los meses de campaña de terror televisivo en los que se presentaba a Andrés Manuel López Obrador como el máximo peligro, si se añaden las amenazas de pérdida de casas y bienes, la coacción y compra de votos al viejo estilo priísta, las cotidianas calumnias, en fin todas las artimañas del pasado que el PAN revivió, todas las ilegales intervenciones del presidente Vicente Fox que tuvo una perenne intromisión en las elecciones, los mexicanos habríamos despertado a otro lunes 3 de julio y no éste que pretende darnos más de lo mismo.
Andrés Manuel López Obrador ha sido además, víctima del "fuego amigo" de la llamada izquierda revolucionaria. Si Patricia Mercado hubiera sido tan señorial como Heberto Castillo en 1988, quien renunció en favor de Cuauhtémoc Cárdenas, sería imposible maquillar la diferencia de votos en favor de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, no hay que desesperar, ni resignarse. La suerte no está echada. Estamos movilizados, tenemos capacidad de respuesta, no vamos a aceptar que se quemen las boletas como en 1988, nuestra indignación sigue al rojo vivo, seguimos siendo volcanes bajo la blanca cúpula del Popocatépetl y la Ixtacíhuatl.