viernes, junio 19, 2009

guisella























Contigo no digito nones
todo se hace par
Y vos no te das cuenta

Me crees linea recta
y aparezco en el terrible miedo de tu curva
Y vos ni te impacientas

Me das por lento y bestia
y no ves la traduccion en chino que hago de tu pubis
Y vos que me callas y me cortas las manos

Me crees tantas cosas
Y no ves otras tantas

Ciega mia, me estas dejando mudo

jueves, junio 18, 2009

Tome tiene H1N1













Ayyyy Tomé como me dueles


en la espalda, en la ingle, como me dueles


en el meñique, en la frente, en mi escasa cabellera


ayyyyyy como me dueles, como me afiebras





me somatizan tus fabricas de postguerra


tus obreros desdentados y solos


ayyy como me dueles, Tomecito sin sirenas





Solo te queda el mar y esa poesía que las botas no borraron

viernes, abril 04, 2008

Los fertilizantes y el sexo

Nada mas rico que el olor a salitre
a comida de conejos
a verduras deshechadas de la feria
a esa pobreza de tres de la mañana
atras de la catedral de chillan



Nada mas real
que el pavimento mojado por sangre de pescados
por las ultimas gotas de un vino de puerto

Nada mas real
que tener sexo sin pensarlo

arriba de un saco de salitre
arriba de la dictadura
arriba de ella
pero sin despegar los pies del suelo

nada mas real a los 18
y mas lejano a los 40

martes, febrero 26, 2008

el poeta en franca retirada


La poesia se me fue,
las letras se escondieron,
en el neltume de mi pasaporte
alli miran sigilosas mi desvarìo
mi silencio atroz frente a las corbatas

Se me perdiò el semen,
el manoseo divino a Doña Luju
el perro burgues llego con todo
y me tiene sin aire
sin siquiera un misero sopena obrero

Se murió la servilleta
el discurso en pelotillehue
la manera torrante de mirar un culo

Se han muerto tantas cosas
tantas cosas se me han muerto

lunes, agosto 27, 2007

Alla va Ella



Alla va ella

tras el rojo profundo de la vida

volcando muros, mares y vientos

dejando todo por un petalo de luz


Alla va ella

ave gigante con dientes de leche

llena de rosas rojas

como la boca de su madre


libre, incensurable,

patriotica y simple


Alla va ella

con sus dedos a punto de tocar el mundo

para darle un toque rojo

de justicia, de besos, de infinita sangre humana

martes, agosto 21, 2007

Desapego


Desde el otro lado
intento el desapego
no olerte, olvidarte
hacerte escasa, lejana
desearte menos
encarecerte como el Pan


Aqui arriba de los Andes
espero que la nieve
congele mis ganas obsesivas de tenerte
y deshaga mis ganas haitianas de comerte
Quiero volverme gélido como un gringo de Banco
Frio como Puta de TV
calculista como senador de la república
Quiero volverme solo
Sin nada de letras de tu maldito nombre
Pero no puedo
por mas que intento

Te busco a cada rato
Y despierto enfermo, lleno de fiebre
buscando tu calorcito de Señorita K

Estoy en tarea de desapego
pero por ahora
me gana la batalla
el deseo de tenerte

Una guerra a muerte
Guevarista
Prolongada, pero cada vez menos popular

miércoles, julio 25, 2007

De como Tomé dejó de ser tierno















Este texto lo escribí hace 3 años, en un momento donde el puerto se me apareció de urgencia y el llanto se hizo mar. A menudo eso me pasa...a todos quienes nacimos en este hermoso pueblo




De como Tomé dejó de ser tierno
Lunes, 12 de Enero de 2004





La manera de besarse era definitivamente obscena, se lamían enteros, desesperadamente abrazados. Los empleados públicos que por allí pasaban hacían muecas de asco, al ver tanto amor apelotonado en dos seres, infinitamente distintos a la supuesta normalidad tomecina.
El siempre llevaba la delantera y la tomaba de cualquier parte, sin esa brusquedad chilena de los malos amantes, la miraba con esos ojos negros que casi se la comían. La manoseaba completamente hasta llegar a las orejas, allí se detenía casi 30 minutos. Se las mordía, las llenaba de saliva, para luego limpiarlas estoicamente.
La plaza peruana servía de aguacero para que estos dos amantes se mojaran y aunque todos creíamos que después de esto se les calmarían las ansias, era definitivamente peor. Se tendía en cualquier pedazo verde al lado de cualquier palmera, que solo cuando viejo supe que no eran nativas de Tomé y allí se revolcaban hasta quedar nuevamente secos. Nuevamente secos volvían al ataque salivesco de lamerse y encariñarse con todo, sin importarles la tomecina mirada de desprecio.
Uno de esos días cuando el mojaba a su compañera, pescó un salmón pez de la Pileta y se lo ofreció a ella. Vivo el pobre pez fue pasando entre aquellos dos antihéroes, por sus cuellos, labios y caderas. Fue el primer menagea troi tomecino, hasta que de un mordisco fueron comiéndoselo lentamente, dejando las espinas ordenadas, neuróticamente ordenadas para luego lanzarlas de nuevo a esa agua falsamente viva.
Eran años de besos en lugares oscuros. Solo los liceanos se atrevían a mordisquearse en público, pero sin el talento de estos negros amantes diurnos.
No bastó mucho tiempo para que autoridades de la época, un alcalde de chupalla y olor a fundo, informaran al verde Intendente de la región sobre esta imprudente inmoralidad en un pueblo tranquilo y que remitía sus amores clandestinos en las subidas de los cerros, pero en ningún caso en plena plaza pública.
Cuentan que el Dictador recibió la carta con membrete del municipio y decidió relegar a las dos "bestias", como los calificó en su informe de vuelta a la intendencia. Se suponía además que podían tener alguna relación con grupos extremistas que veían en la revolución sexual la antesala de la revolución proletaria y ya estaba claro que en ese tiempo habían muchos exproletarios deambulando entre los bares quienes podían ser seducidos por este discurso. Sin embargo los informes de inteligencia de la época no daban pie a semejantes complot. Ellos siempre se veían solos y no hablaban con nadie, absolutamente con nadie. Entonces la argumentación para echar del pueblo a estos inmorales fue la supuesta conexión con algunos intelectuales que justo frente a la plaza en un restaurante definitivamente marxista miraban con una profundidad y ternura estos espectáculos anormales y pornográficos.
Estaba decidido, una barcaza de esas que ya todos conocíamos apareció en un martes amoroso y cuando el Richard y su perra, una anónima perra negra, comenzaron a lamerse, decenas de agentes grises los amarraron y metieron en un jeep conocidamente verde. Murieron a la semana. Tomé también murió aquella mañana. Hoy está con semáforos, trenes extraños y empresas gringas, pero la ternura no se asoma.